Los baches sobran en la Avenida José María Morelos y Pavón, pero el pavimento parece leyenda urbana. Transitar por este sitio de Temixco no es manejar, sino sobrevivir a una pista de obstáculos: brincos, hoyos y golpes que se sienten directo en los amortiguadores, porque en esa calle, los únicos que sí trabajan son los talleres mecánicos.