A partir del próximo 1 de julio, los morelenses enfrentan un nuevo golpe a su economía familiar: el aumento del 30 por ciento a la tarifa mínima del transporte público, autorizado por el gobierno de Margarita González Saravia, que elevará el pasaje a 13 pesos. Una medida que ha desatado molestia, indignación y preocupación generalizada.
El incremento no viene solo. El presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Cuernavaca advierte que el alza en la movilidad impactará directamente en la distribución de mercancías, el traslado de trabajadores y las operaciones de pequeños negocios, generando una presión adicional sobre los precios de bienes y servicios básicos.
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