La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acudió este martes a instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, donde rechazó declarar y aseguró que existe una persecución política en su contra.
Arropada por dirigentes y legisladores del PAN, la mandataria estatal llegó a las oficinas federales para responder al citatorio que recibió recientemente, aunque desde el inicio dejó claro que cuestionaría la legalidad del procedimiento.
Frente a medios de comunicación, Maru Campos acusó un “doble rasero” por parte del oficialismo y criticó que, mientras algunos personajes ligados a investigaciones criminales reciben trato distinto, a ella se le intenta involucrar en un caso judicial.