Aunque existía preocupación por posibles afectaciones derivadas de las protestas, la afluencia continuó incrementándose. Hacia las 10 de la mañana se permitió el ingreso por uno de los accesos, pero la cantidad de asistentes rebasó la capacidad de control de los elementos de seguridad, que exhortaban a la población a desplazarse hacia garibaldi para evitar aglomeraciones.