Sigue las noticias más importantes del día en Tv Azteca Morelos: deportes, espectáculos, tendencia y virales y mucha información en vivo

¿De qué han servido las “estrategias” de seguridad para la familia Ortiz Figueroa, en Puente de Ixtla?

La muerte de Óscar Javier Ortiz Figueroa se ha convertido en un caso que refleja la profunda crisis de seguridad en Morelos. Mientras el gobierno de Margarita González Saravia insiste en asegurar que la estrategia de seguridad avanza y anuncia nuevos planes de coordinación con la federación, los hechos parecen contar una historia distinta: ciudadanos inocentes continúan quedando atrapados en escenarios de violencia.

Óscar Javier Ortiz Figueroa, un joven inocente de 25 años estudiante de odontología murió en medio de la violencia e inseguridad que se vive en Morelos bajo el gobierno de Margarita Gonzales Saravia y el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, José Luis Bucio Quiroz.

El pasado 6 de junio de 2026, Óscar Javier Ortiz Figueroa, joven de 25 años y estudiante de odontología, resultó gravemente herido durante un ataque armado en Morelos ocurrido sobre la carretera que conecta Tehuixtla y Puente de Ixtla. La camioneta en la que viajaba recibió múltiples impactos de bala, salió del camino, chocó contra una vivienda y posteriormente se incendió. El saldo fue de dos personas fallecidas y varios lesionados.

Familiares y amigos han reiterado que Javier no era delincuente ni estaba relacionado con actividades criminales. Era un universitario con proyectos y metas que vio truncada su vida en medio de un episodio de violencia que sigue bajo investigación.

La Gobernadora del Estado, Margarita Gonzales Saravia evitó pronunciarse directamente sobre el asesinato, delegando las explicaciones a la Fiscalía General del Estado (FGE), quien confirmó la entrega del cuerpo del joven e indicó, que las diligencias sobre este ataque continúan en curso.

Mientras el gobierno estatal insiste en que la estrategia de seguridad avanza, la ciudadanía cuestiona los resultados frente a casos como este, la transparencia de los procesos, respuestas claras y acciones efectivas que eviten que más familias morelenses engan que despedir a sus seres queridos.

La indignación social crece porque, hasta ahora, no existe una postura pública contundente por parte del gobierno estatal sobre este caso. Mientras la investigación permanece en manos de la Fiscalía General de la República, la sociedad exige respuestas claras, transparencia y, sobre todo, justicia para Javier. Los morelenses merecen resultados reales, no únicamente discursos sobre una estrategia de seguridad que, para muchas familias, sigue sin dar resultados.

Tags relacionados

Contenido Relacionado