El uso del estadio Agustín “Coruco” Díaz de Zacatepec para la polémica final de la talacha entre América Buenavista y Chivas Impulsora, evidencia la alarmante falta de control, filtros de seguridad y transparencia de la actual administración de Morelos, encabezada por Margarita González Saravia. Lo que debió ser un evento deportivo regulado terminó en una violentacampal dentro y fuera de la cancha. Ahora, lejos de ofrecer una explicación clara, nadie en el gobierno estatal asume quién dio el permiso para utilizar un inmueble público.
¿Qué hay detrás del polémico partido celebrado en el Coruco Díaz?
De acuerdo a una publicación a nivel nacional, se presume que algunos de los patrocinadores relacionados con América Buenavista han sido señalados en investigaciones por sus posibles vínculos con actividades delictivas y de extorsión en el Estado de México. Ante ello, el señalamiento: ¿qué clase de filtros aplica el gobierno de Margarita González Saravia antes de abrir las puertas de un patrimonio público a organizaciones con estos antecedentes? Es una respuesta que el Gobierno de Morelos debe de explicar.
Nadie se hace responsable: gobierno estatal se hecha la bolita tras polémica
El problema para la administración estatal es que, después del escándalo, nadie parece querer hacerse responsable de haber autorizado el inmueble. Incluso, el secretario de Gobierno, Edgar Maldonado Ceballos, desconoce quién otorgó el permiso. Y aquí es donde el Gobierno de Morelos tiene que dejar de aventarse la bolita entre funcionarios y dar una explicación real: ¿quién recibió la solicitud?, ¿quién revisó a los organizadores?, ¿quién verificó a los patrocinadores?, ¿qué medidas de seguridad se exigieron y quién autorizó finalmente el evento?
Porque el Coruco Díaz no es un inmueble particular, sino un espacio público. Si la administración estatal permitió que se realizara el partido, tiene que explicar bajo qué condiciones lo hizo y quién tomó la decisión.













