Este lunes 22 de junio, el río Apatlaco se desbordó entre Atlacholoaya y Santa Fe, en Xochitepec. Nuevamente los ciudadanos quedaron expuestos al riesgo. Y las autoridades llegaron tarde.
El alcalde de Xochitepec, Roberto “Chalo” Flores Zúñiga y la gobernadora Margarita González Saravia conocían el problema. No es la primera inundación, no es la primera advertencia y tampoco es la primera vez que automovilistas quedan en peligro por la fuerza de la corriente.
Cuando una emergencia se repite año tras año, deja de ser un desastre natural y se convierte en el resultado de la negligencia gubernamental. La lluvia cayó en el mismo lugar de siempre; lo que sigue faltando es la prevención.