Mientras Morelos se hunde en una crisis de inseguridad por el aumento de homicidios, feminicidios, extorsiones y otros hechos delictivos, el estado ahora se quedó sin policías en las calles. Ya suman tres días de protestas y paros de labores por parte de elementos de diversas corporaciones municipales, dejando desprotegida a la ciudadanía que tiene que pagar los estragos y el abandono de este gobierno encabezado por Margarita González Saravia.
¿Dónde hay paro de labores de policías en Morelos?
Al menos cinco municipios se han quedado sin patrullajes ante las protestas de los uniformados. ¿Los motivos? La ola de inseguridad que los rebasa y la falta de un sueldo justo. Las regiones afectadas son:
- Temixco: Los agentes suspendieron labores para exigir el salario neto mensual federal de $17,701 pesos.
- Totolapan: Policías iniciaron un paro total tras sufrir agresiones directas de la delincuencia, denunciando que se juegan la vida en condiciones totalmente precarias.
- Jiutepec: Los oficiales se declararon en “brazos caídos”, ante el miedo e incertidumbre que azota a la región. La entidad no puede proteger a sus encargados de la justicia.
- Xochitepec: Al menos 87 policías detuvieron actividades tras revelar que ganan una miseria: apenas $4,700 pesos a la quincena y sin derecho a servicios médicos.
- Cuernavaca: La capital del estado detonó el conflicto con reclamos masivos de los policías, quienes exigen que sus sueldos reales se reflejen directo en la nómina.
Gobierno de Margarita González Saravia hace caso omiso ante peticiones de los uniformados
A pesar de que el estado padece niveles críticos de violencia y lidera cifras nacionales en diferentes delitos, la ausencia de la gobernadora Margarita González Saravia y del jefe de la policía, José Luis Bucio Quiroz, ha exhibido nuevamente el abandono por parte de las autoridades sobre la ciudadanía morelense.
Mientras el estado se queda solo operando con un promedio de apenas 27 policías por municipio, la administración estatal prefiere mantenerse en hermetismo total.













