Cada vez que aparece un bache, los habitantes de Huitzilac organizan su propio programa de rehabilitación: un costal de escombro por aquí, un pedazo de tabique por allá y listo, bache tapado, aunque sea por un rato. El detalle es que después de tantas reparaciones caseras, la calle ya no parece vialidad, sino una exposición de materiales de construcción.
¡De visita en las lagunas de Huitzilac! Ciudadanos denuncian el mal estado de la calle Camino a la Viña