Su presencia aumenta principalmente durante la temporada de lluvias, cuando las condiciones favorecen su reproducción y recolección. Por ello, suelen encontrarse con mayor facilidad durante los meses de junio a septiembre, aunque la temporada puede variar según el clima y la zona.
Tradicionalmente se preparan tostados y sazonados con ajo, limón, sal y chile, aunque también pueden incorporarse a tacos, salsas y otros platillos.
Además de su sabor y textura crujiente, los chapulines forman parte de una tradición alimentaria que aprovecha productos disponibles en el entorno.