El queso está presente en gran parte de la comida mexicana, como los chilaquiles, las quesadillas, tortas, tostadas, pasta y en cualquier platillo que desees.
Este alimento es tan antiguo, que antes de que se inventara la luz, ya existía. Especialistas consideran que surgió entre los años 8 mil y 3 mil antes de cristo.
En el municipio de Aculco, Estado de México, las manos artesanas de la familia Martinez, crean 32 variedades diferentes de este alimento.
En esta quesería surge la magia
Todos los días se utilizan dos mil 600 litros de leche para obtener alrededor de 300 kilos de queso.
Uno de los más sencillos y también el que más se produce, es el queso oaxaca.
El proceso para hacerlo es el siguiente:
Llega la leche, se calienta en las tinas, cuando se calienta se le agrega el cuajo para que se le pueda quebrar, se separa la proteína del suero y se queda en la tina para que tenga acidez suficiente y se pueda fundir, ya que se funde, se estira y luego se pasa a la mesa para enfriarlo, salarlo y enrollarlo.
El tiempo de su preparación puede llevar de dos a cuatro horas, de ahí se traslada a la mesa de alguna familia mexicana.












