Lo más inquietante es que, tras los hechos, la defensa sostiene que Clancy atravesaba un episodio de psicosis posparto y que sufría alucinaciones que habrían afectado su percepción de la realidad.
La Fiscalía, en cambio, sostiene que los asesinatos fueron deliberados y cuestiona el argumento de que la mujer no comprendía lo que estaba haciendo.
El caso ha generado enorme impacto por los detalles de la investigación y por las versiones enfrentadas sobre qué ocurrió aquella noche.
Ahora, el juicio busca responder una pregunta que mantiene conmocionada a la opinión pública: ¿fue un crimen planeado o una tragedia provocada por un grave episodio de salud mental?
La historia continúa en los tribunales y el veredicto podría definir el futuro de Clancy.












