Cultivar espinacas en casa es una excelente opción para tener hojas frescas y nutritivas al alcance. ¿Pero es difícil cuidarlas y mantenerlas sanas para poder cosecharlas en casa? A continuación, te explicaremos todo lo que necesitas para tenerlas siempre a tu disposición.
¿Cómo plantar y cosechar espinacas de forma casera?
Elige una maceta con un mínimo de 20 o 30 centímetros de profundidad que tenga buen drenaje, y siembra las semillas directamente a 1 o 2 centímetros de profundidad, separándolas entre 10 y 15 centímetros. Mantén la tierra húmeda pero sin encharcar, regando de forma regular.
Las espinacas prefieren temperaturas frescas, y un aproximado de 4 a 6 horas de luz al día. En climas cálidos, debes colocarlas en sombra parcial para evitar que se espiguen. Protégelas de plagas como caracoles y mantén el suelo libre de malezas.
La primera cosecha suele estar lista entre 40 y 60 días, y cuando necesites un poco, procura cortar las hojas exteriores para que la planta siga produciendo.
Hierro, vitaminas y antioxidantes en una hoja: las espinacas
