Por esta razón, algunos refugios y rescatistas han optado por suspender temporalmente sus adopciones o reforzar sus filtros. Estos felinos han sido asociados históricamente con la brujería y la mala suerte, mitos que pueden propiciar situaciones de maltrato e incluso su utilización en supuestos rituales.
Para reducir los riesgos, se recomienda que quienes rescatan gatos negros consideren posponer temporalmente su entrega en adopción.













