¡Golpearse la cara para conseguir una mandíbula más marcada! Esta es la peligrosa tendencia conocida como bonesmashing, que circula en redes sociales y ha encendido las alertas entre especialistas de la salud.
Esta práctica consiste en golpearse repetidamente los pómulos, la barbilla y la mandíbula con objetos contundentes, como martillos o pistolas de masaje, con la supuesta intención de provocar microfracturas que modifiquen la estructura del rostro.













