Aunque por su tamaño suelen pasar desapercibidos, los colibríes están protegidos por la legislación ambiental mexicana. De acuerdo con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) las personas que los capturen, poseen, transporten o acopien ilegalmente con fines de tráfico y lucro a estas pequeñas aves, pueden enfrentar hasta nueve años de prisión, además de severas multas económicas.
¿Por qué está prohibido capturar o matar colibríes?
Estas aves juegan un papel muy importante en los ecosistemas: al alimentarse del néctar de las flores, contribuyen a la polinización de distintas plantas. Es por ello que la ley busca proteger a estos ejemplares, ya que la pérdida de hábitat, la extracción ilegal y el tráfico son algunas de las amenazas que enfrentan.
Además, la protección del colibrí también busca frenar su comercio ilegal, pues algunos son capturados para ser utilizados como amuletos o para realizar “amarres de amor”.
¿De cuánto es la multa por capturar o matar un colibrí?
En dado caso de que una persona rompa esta ley de protección ambiental, el artículo 420 del Código Penal Federal contempla penas de uno a nueve años de prisión y de 300 a 3 mil días multa. Incluso, la sanción puede aumentar hasta tres años más en circunstancias específicas, como cuando el delito se comete con fines comerciales o afecta un área natural protegida.













