El juez David Ezra, magistrado del circuito federal le ordenó al estado de Texas, retirar las boyas con púas que instaló hace nueve semanas, en medio del río que divide a México de Estados Unidos en el punto conocido como eagle pass.
Estas boyas no han evitado que los migrantes crucen el río, lo que provocó fue obligarlos a caminar miles de metros en el agua y a enfrentar peligros adicionales.
Muchos se lastimaron seriamente enredados en este alambre de navajas, que Texas también instaló a la orilla del río y muchos agricultores texanos terminaron pagando las consecuencias de las supuestas protecciones instaladas en la frontera.
"Nos afectó económicamente a mi esposo y a mí porque es un huerto vivo que funciona y con todo el tráfico y el polvo que se mueve alrededor del huerto no hemos visto crecer tantas nueces durante la polinización. Nos sucedió este año y creemos que todo tiene que ver con todo el tráfico que entra y sale de aquí, la Guardia Nacional, el dps, todos", declaró una de las afectadas.
Texas se niega a acatar la orden
Mexico y Estados Unidos determinaron que en esto tenían intereses comunes, y la secretario de Relaciones Exteriores así lo dijo en Washington recientemente.
La mayoría de las boyas están del lado mexicano.
El fallo del juez ordena retirar las boyas antes del 15 de septiembre y le prohíbe a Texas levantar estructuras similares en el río.
Pero para el gobernador de Texas, estas boyas significan mucho en el sentido político, por lo que su oficina anunció que no cumplirá con la orden, que buscara el equivalente de un amparo para no obedecer la orden del juez Ezra… y que apelara esta decisión ante la Corte Suprema.
Esto sin considerar que están siendo afectados no solo están los inmigrantes extranjeros, sino los agricultores estadounidenses en la frontera.












