Los baños de hielo dejaron de ser una práctica exclusiva de atletas y comenzaron a ganar popularidad entre personas que buscan mejorar su bienestar. La práctica consiste en sumergir el cuerpo durante un periodo breve en agua fría, generalmente a temperaturas de entre los 7 y 15 grados centígrados.
¿Qué beneficios aportan los baños de hielo?
El más común, y por el cual deportistas de alto rendimiento lo religan, es la recuperación después del ejercicio. Este mecanismo disminuye el dolor y daño muscular. Asimismo, diversos estudios encontraron que puede ayudar con el estrés, problemas de sueño y de salud en general.
¿Por qué los practican personas que no son deportistas?
Algunas personas utilizan el frío como un ejercicio de tolerancia al malestar: enfrentarse voluntariamente a una experiencia incómoda puede generar una sensación de autocontrol, disciplina y superación personal. No obstante, no debe confundirse con un tratamiento psicológico; ademas, la evidencia sobre sus beneficios para la salud mental todavía es escasa.











