En México, la privacidad es un derecho constitucional. Desde 2010 existe una ley que protege tus datos, se llama Ley de Protección de Datos Personales, y sí, aplica también a lo que haces en Internet.
¿Sabías que tu historial de navegación guarda todo: qué viste, cuándo lo viste, a qué hora lo viste y desde qué dispositivo. Si usas varios navegadores, cada uno tiene su propio archivo. Y aunque puedas borrarlo, la huella digital ya quedó marcada.
Y las cookies son pequeños archivos que los sitios web instalan en tu dispositivo para recordarte: tus contraseñas, carritos de compra o idioma. Pero también pueden ser usadas para seguirte sin que lo sepas. Aunque muchas son inofensivas y necesarias para navegar, otras son la puerta de entrada a ciberdelitos.
En navegadores de internet por ejemplo, si inicias sesión con tu cuentas de correo, se sincronizan todos tus historiales entre dispositivos. Conveniente, sí… pero también un riesgo si no sabes a qué le diste "aceptar".
Por eso, conocer cómo funcionan el historial y las cookies no es opcional: es vital para cuidar tu privacidad en la web.











