La peste es una infección causada por la bacteria Yersinia pestis y no se transmite como un resfriado común, sino por la picadura de pulgas infectadas. Sin embargo, también puede ocurrir por contacto con tejidos o líquidos de animales infectados (roedores en su mayoría) y, en el caso de la peste neumónica, mediante partículas respiratorias de una persona enferma.
¿Cómo prevenir la peste en casa?
En México, existen varias medidas que pueden ayudar a reducir el riesgo de ser contagiado por la peste, entre ellas:
- Evitar tocar roedores muertos o enfermos; tampoco manipular animales silvestres que parezcan enfermos.
- Utilizar guantes si debes manipular un animal potencialmente infectado, y evitar el contacto directo con sus tejidos o líquidos.
- Controlar las pulgas en mascotas y en el entorno, especialmente si existe presencia de roedores.
- Mantener patios, viviendas y espacios de trabajo libres de basura, maleza, acumulaciones de madera y otros lugares que puedan servir como refugio para roedores.
- No dejar alimento para mascotas o animales silvestres expuesto, ya que puede atraer roedores.
- Si vas de campamento, haces senderismo o realizas actividades en zonas donde exista riesgo, utiliza repelente contra insectos.
¿Qué hacer si hay síntomas o contacto de riesgo?
Aquí es muy importante identificar la peste, ya que esta puede comenzar con fiebre repentina, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad, náuseas y dolores musculares. En la forma bubónica también puede aparecer un ganglio inflamado y doloroso, conocido como bubón.
Por otro lado, la forma neumónica puede provocar tos, dificultad para respirar y otros síntomas respiratorios graves. Ojo, ante el primer síntoma o signo de alerta, lo primero que se recomienda es buscar atención médica de inmediato y evitar automedicarse.













