El fallecimiento de una trabajadora en un instituto especializado en Siberia, Rusia, ha encendido las alertas internacionales ante la sospecha de un caso de peste neumónica. La joven de 28 años, empleada del Instituto de Investigación Antipestosa de Irkutsk, murió después de desarrollar una neumonía de origen inicialmente desconocido.
¿De qué murió la investigadora rusa?
Actualmente se investiga si el deceso se debió a esta infección pulmonar, considerada una de las formas más graves de la enfermedad. Sin embargo, las autoridades rusas informaron que las pruebas a las personas que tuvieron contacto con ella resultaron negativas. Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que el riesgo de propagación para la población general es muy bajo.
Sin embargo, la situación provocó medidas de vigilancia y cuarentena para cerca de 200 personas mientras se investigaba el origen de la enfermedad.
¿La peste puede provocar otra pandemia?
Si bien la peste sigue viva, es improbable que cause otra pandemia. Esto se debe a que la peste es causada por la bacteria Yersinia pestis, misma que todavía se presentan casos humanos, principalmente en algunas regiones de África. Cabe destacar que entre 2019 y 2025, seis países notificaron casos confirmados a la OMS, con la mayoría de los contagios concentrados en Madagascar y la República Democrática del Congo.
Sin embargo, a diferencia de la Edad Media o del COVID-19, hoy en día la peste se cura eficazmente con antibióticos comunes si se detecta a tiempo. La misma OMS señala que las alertas actuales, como la de Siberia, son eventos aislados bajo estricto control sanitario, por lo que el riesgo de una propagación global o una nueva pandemia es considerado muy bajo.













