El riesgo por la presencia de la araña violinista (Loxosceles) mantiene en alerta a los morelenses, esto luego de que Morelos se consolidara entre las entidades con más reportes acumulados por mordedura de este arácnido en lo que va de 2026.
De acuerdo con los informes de las autoridades de salud, el estado acumula 13 casos confirmados, empatando en la segunda posición nacional de incidencia junto a Jalisco, y colocándose solo por debajo de Chihuahua.
¿Dónde se han registrado los casos por mordedura de araña violinista en Morelos?
La mayor incidencia de intoxicaciones por mordedura de araña violinista en el estado se concentra en los municipios de: Cuautla, Tetecala, Ayala, Cuernavaca, Jonacatepec, Ocuituco, Puente de Ixtla y Tepoztlán.
Esta situación es sumamente preocupante debido a que el veneno de este arácnido es altamente tóxico y su mordedura, incluso, puede llegar a ser mortal. Es por ello que aprender a identificarla, así como conocer cómo actuar en caso de encontrar una, puede salvarte de una emergencia médica.
¿Cómo identificar una araña violinista?
A diferencia de otras especies, la araña violinista suele refugiarse en espacios oscuros y poco transitados, como detrás de los muebles, dentro de los clósets, en bodegas o entre objetos almacenados. Asimismo, puede esconderse en ropa o calzado que permanece guardado durante largos periodos.
Así que, para reconocerla y evitar su contacto, es mejor revisar las siguientes características:
- La marca del violín: Esta araña posee una mancha oscura en forma de violín en el cefalotórax (su “cabeza”), con el mango apuntando hacia la parte trasera del cuerpo.
- El patrón de sus ojos: A diferencia de la mayoría de las arañas que tienen ocho ojos, la violinista solo tiene seis, distribuidos en tres pares.
- Color y tamaño: Su color es pardo, gris o marrón uniforme (sin rayas en las patas), y mide entre 1 y 3 centímetros con las patas extendidas.
Así que, si encontraste una araña con estas caractaeristicas en tu hogar, lo más recomendable es evitar el contacto directo y, si no te es posible reubicarla de forma segura, llama a personal capacitado o elimínala tú mismo, pero OJO, olvídate de aplastarlas con la chancla, ya que al sentir la presión estas pueden morderte en un reflejo rápido.
Lo ideal es rociarles un insecticida específico para arañas a una distancia segura o, si vas a dar un golpe, hazlo con un objeto largo y pesado como un zapato grueso.
Recuerda limpiar bien tu hogar y sacurdir los alrededores para garantizar que no haya más arañas de este tipo escondidas.













