El papel picado es mucho más que una decoración en los altares de Día de Muertos. Sus colores y movimiento tienen un simbolismo especial dentro de esta tradición mexicana.
Cada elemento representa algo distinto:
- Naranja: se relaciona con la luz del sol y la guía para las almas.
- Morado: simboliza el duelo y la espiritualidad.
- Azul: en algunas interpretaciones, recuerda a quienes fallecieron en el agua.
- Rojo: se asocia con la sangre y la vida.
- Blanco: representa la pureza y suele relacionarse con los niños.
- Negro: se vincula con el inframundo y la muerte.
Además, el papel picado representa el elemento del aire. Según la tradición popular, su movimiento puede simbolizar la presencia de las almas durante su visita, aunque esto forma parte de las creencias culturales.
Su origen artesanal está ligado al papel amate prehispánico y, con el tiempo, evolucionó hasta elaborarse con papel de china. San Salvador Huixcolotla, Puebla, es reconocido por esta tradición.