Olvidar dónde dejamos las llaves, perder el hilo de una conversación o pasar por alto alguna actividad pendiente son situaciones que pueden ocurrirle a cualquier persona. No obstante, hay puntos en las que nosotros mismos nos preguntamos si padecemos de algún problema neurológico o si simplemente somos despistados.
Científicos del área de la salud explican que esto podría ser más normal de lo que creemos; no obstante; debemos prestar atención a ciertas señales.
¿Por qué una persona puede ser olvidadiza?
Entre las causas más comunes se encuentran factores como el estrés, la ansiedad, la falta de sueño y las dificultades para concentrarse. También realizar varias actividades al mismo tiempo puede afectar la retención de información.
Otros factores incluyen deficiencias nutricionales como la falta de vitamina B12, o alteraciones de la tiroides y efectos secundarios de algunos medicamentos.
¿Cuándo hay que preocuparse por ser despistado u olvidadizo?
Es recomendable acudir al médico cuando los olvidos aumentan, se repiten conversaciones constantemente, existe desorientación en lugares conocidos o la pérdida de memoria interfiere con las actividades cotidianas.
¿Qué hacer para fortalecer la memoria?
- Dormir bien
- Mantener una alimentación equilibrada
- Realizar ejercicio
- Utilizar agendas o recordatorios
Si los problemas persisten, una valoración médica permitirá identificar su causa y determinar el tratamiento adecuado.













