¿La razón? Su gran altura los convierte en puntos propensos a recibir rayos, por lo que cuentan con sistemas que conducen la electricidad de forma segura hacia tierra.
Entre ellos están:
La Estatua de la Libertad, en Nueva York, cuya estructura cuenta con un sistema de conexión a tierra.
La Torre Eiffel, en París, equipada con pararrayos y tomas de tierra.
El Cristo Redentor, en Río de Janeiro, que cuenta con protección contra descargas eléctricas en distintas zonas de la estructura.
Y en México, el Ángel de la Independencia también cuenta con un sistema de protección contra rayos.
¿Ya conocías este dato sobre estos famosos monumentos?
Diferencia entre rayo, relámpago y trueno