Aunque la mayoría de los dolores de espalda se deben a causas comunes como contracturas musculares, malas posturas o problemas en la columna, en algunos casos también pueden estar relacionados con enfermedades más graves, como el cáncer de pulmón.
De acuerdo con especialistas de salud cuando esta enfermedad se extiende a otras partes del cuerpo como los huesos, puede provocar dolor en la espalda alta, los hombros o la zona de los omóplatos. También puede aparecer cuando un tumor ejerce presión sobre nervios u otras estructuras cercanas.
Sin embargo, otras señales de alerta incluyen tos persistente, dolor en el pecho, dificultad para respirar, tos con sangre y pérdida de peso inexplicable, aunque los síntomas también pueden tener otras causas.
¡Importante! Tener dolor de espalda no significa que tengas cáncer. No obstante, si el dolor persiste, empeora o aparece acompañado de otros síntomas, es importante acudir a un profesional de la salud para una valoración oportuna y sobre todo detectarlo a tiempo.













