El Sol mantiene bajo vigilancia a especialistas debido a una corriente de viento solar que avanza hacia la Tierra y que podría generar alteraciones en el campo magnético terrestre. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) prevé que el fenómeno alcance nuestro entorno entre el 26 y el 27 de agosto.
¿Qué efectos podría provocar la tormenta solar en la Tierra?
El origen del evento se encuentra en una región del Sol desde la que escapan partículas cargadas hacia el espacio. Al interactuar con el campo magnético de la Tierra, este material puede producir una tormenta geomagnética de nivel G1, considerada la categoría más baja.
Para la población en general, este tipo de fenómeno no representa un peligro directo; sin embargo, una tormenta de esta intensidad sí puede generar algunas alteraciones tecnológicas, principalmente en satélites, comunicaciones de radio y, en determinados casos, redes eléctricas.
Otro de los posibles efectos son las auroras boreales, las cuales se intensifican y aparecen en lugares donde normalmente no hay este tipo de actividad, por lo que personas de diferentes partes del mundo podrán disfrutar de este espectáculo.













