Con un chatbot en lugar de con su terapeuta o su familia, ha desatado un debate mundial sobre los límites de la inteligencia artificial en temas de salud mental. Aunque la IA le sugirió técnicas de autocuidado y acudir a profesionales, no pudo detectar el verdadero riesgo ni sustituir la presencia humana. Este caso recuerda la urgencia de hablar de salud mental y de fortalecer la red de apoyo cercana que ninguna tecnología puede reemplazar.
VOZ EN OFF: ALEJANDRA DOMÍNGUEZ
EDICIÓN: ALÍ GARCÍA