Era jueves por la tarde. El “Icon of the Seas”, con capacidad para más de 7 mil personas, navegaba a 200 millas de Nassau, Bahamas, rumbo a la isla CocoCay.
A las 7:18 p.m., el protocolo se activó: un miembro de la tripulación había caído al mar.
Desde los balcones, algunos pasajeros vieron cómo se lanzaban salvavidas y un bote de rescate se desplegaba en cuestión de minutos. En cubierta, se bajaron persianas y se pidió a los turistas alejarse de los bordes.
La persona rescatada fue identificada como un trabajador del bar dentro del crucero. Aunque fue recuperado con vida, tristemente no sobrevivió.
Este tipo de accidentes son extremadamente raros. Las barandillas de seguridad cumplen con normas internacionales para evitar caídas accidentales, y aún así, según la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros, entre 2009 y 2019 se registraron solo 212 casos en todo el mundo. Menos del 30% resultaron en rescates exitosos.