Los emojis nacieron en Japón en los 90, pero no fue hasta que Apple los integró en sus iPhones en 2008 que se volvieron globales. Hoy, más del 96% de las personas los usan todos los días. Y aunque parecen solo dibujitos, son esenciales en la forma en que nos comunicamos, especialmente en mensajes breves o sin contexto emocional.
Apple apuesta por emojis limpios, suaves y súper reconocibles. Su estilo busca ser inclusivo y refinado, reflejando experiencias diversas. Con iOS 17.4 llegaron nuevos símbolos como una lima, un champiñón o un fénix… ¡y hasta uno de ojeras, que muchos dijeron les representa al 100!
Samsung, en cambio, apuesta por emojis llenos de color y actitud. Sus diseños son intensos, expresivos y divertidos. Con su nueva interfaz One UI 6.0, rediseñaron más de 2500 emojis, alineándose con Unicode y modernizando cada categoría.
Ambos gigantes usan estos íconos como una forma de identidad digital. Lo que elijas dice algo de ti.











