El sildenafil, conocido como Viagra, no solo trata la disfunción eréctil. Investigadores descubrieron que bloquea un mecanismo vital de los tumores: el acceso al colesterol celular, indispensable para que las células cancerígenas se desprendan y se propaguen.
El fármaco interrumpe una enzima específica y encierra el colesterol en pequeños sacos dentro de la célula. Así, las células cancerígenas pierden fuerza para migrar y expandirse
El estudio mostró que al combinar Viagra con estatinas, medicamentos comunes para reducir el colesterol, se logra:
- Limitar la absorción de colesterol.
- Bloquear la creación de nuevas reservas de grasa celular.
- Elevar la tasa de supervivencia frente al cáncer.
El hallazgo fue publicado en Cancer Research y validado con datos de casi cinco millones de personas a lo largo de dos décadas. Los análisis confirmaron que quienes recibían este tipo de tratamiento vivían más y mejor.
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