Acompañado de su abuelo, Cristóbal, el menor recorre zonas afectadas entre escombros equipado con un chaleco y un casco con linterna, colaborando con los equipos de rescate.
Su entrega y valentía llamaron la atención de rescatistas mexicanos, quienes lo apodaron cariñosamente el “topito venezolano”, en reconocimiento al espíritu solidario que demuestra a su corta edad.
La historia de Sebastián ha conmovido a miles de personas en redes sociales, donde usuarios destacan su compromiso y el ejemplo de empatía que representa para su comunidad.
Fallece esposa de futbolista tras los recientes sismos en Venezuela