Román Godínez, uno de los pescadores, grabó el momento. Se acercaron con cuidado, lo sujetaron por las orejas y lo subieron a lo llevaron hasta tocar tierra. El venado no puso resistencia. Estaba débil, pero vivo.
El video se volvió viral. No por lo espectacular, sino por lo humano. Porque en un mundo donde la naturaleza lucha por sobrevivir, este gesto recordó que aún hay quienes cuidan, respetan y se detienen a ayudar.











