Durante la noche, Flavia se encontró nuevamente con una hembra de aguará guazú, también conocido como lobo guará o lobo de crin. Al verla acercarse, decidió quedarse agachada e inmóvil, mientras el animal caminaba tranquilamente a pocos metros de ella.
El momento parece sacado de una película, pero antes de gritar “¡es un nahual!” o “¡es un therian!”, calma: es un animal real y bastante peculiar.
El aguará guazú es el cánido más grande de Sudamérica y destaca por sus enormes patas y su particular silueta. Aunque puede imponer a primera vista, es una especie solitaria y generalmente pacífica con los humanos.
Después de unos segundos, Flavia se levantó y el animal siguió su camino como si nada. Naturaleza en modo: “solo pasaba por aquí”.
Nexcoalango, la tierra de los nahuales que se ubica muy cerca de Morelos