Caminar por la calle principal es adentrarse en un mercado vivo de cultura. Encontrarás artesanías de barro y cerámica, ropa bordada a mano y recuerdos que reflejan la identidad del pueblo.
La cocina de Tlayacapan es un viaje de sabores. No puedes dejar de probar el pipían, los tamales de ceniza y el tradicional pan dulce cocido en horno de piedra. Cada bocado es parte de la historia y tradición de Morelos.
Si te gusta la naturaleza y el senderismo, el recorrido hacia El Tlatoani es imprescindible. Se cree que este sitio fue dedicado al dios de la lluvia, Tláloc, y en el camino podrás apreciar pinturas talladas en piedra y vistas espectaculares del valle.
Tlayacapan es un lugar que enamora con su cultura, su comida y sus paisajes. Tres experiencias que resumen la magia de este pueblo y que harán de tu visita un recuerdo inolvidable.