Modelos meteorológicos confirmaron el colapso y división del vórtice polar estratosférico, un evento poco común impulsado por un calentamiento súbito estratosférico (SSW). La ruptura de esta circulación comenzó a finales de enero de 2026 y, de acuerdo con los pronósticos, sus consecuencias más severas se manifestarán durante el mes de febrero.
Aunque se trata de un proceso que ocurre a gran altura en la atmósfera, sus efectos no tardan en reflejarse en la superficie, principalmente a través de descensos marcados de temperatura, irrupciones de aire ártico y cambios en los patrones climáticos.
Parece que el vórtice polar estratosférico va a acabar cediendo ante la llegada de diversas ondas planetarias y se producirá su bilocación y un debilitamiento del viento zonal al nivel de 10hPa y el resto de la columna atmosférica. Veremos si se invierte el viento zonal del todo. pic.twitter.com/Rz9YJzBsDN
— MeteoMóstoles (@meteomostoles) January 29, 2026
¿Qué significa el “colapso” del vórtice polar?
El colapso del vórtice polar no implica que el aire frío desaparezca, sino que la “barrera” de vientos que normalmente mantiene confinado el frío extremo en el Ártico se debilita, se rompe o incluso se invierte.
Cuando esto ocurre, las masas de aire ártico se desplazan hacia el sur, extendiéndose sobre latitudes medias, como si el frío se “derramara” fuera del Polo Norte. Este proceso es el responsable de olas de frío intensas y atípicas en regiones que normalmente no registran temperaturas tan bajas.
¿Cómo afectará la "ruptura" del vórtice polar en México?
Para México, el colapso del vórtice polar facilita la entrada de aire polar con mayor intensidad. Actualmente, este fenómeno se combina con el frente frío número 32, lo que ya ha provocado descensos importantes de temperatura, rachas de viento fuertes y potencial de nevadas en estados del norte como Chihuahua, Durango y Coahuila.
Además del impacto inmediato, este tipo de eventos puede alterar los patrones de lluvia en los meses posteriores, lo que podría derivar en una primavera con muchas lluvias, y podría reducir la intensidad de las primeras olas de calor y, de manera indirecta, mitigar la temporada de ozono.
Aunque el colapso ya inició, los efectos en superficie suelen presentar un retraso de varios días o incluso semanas. En ese contexto, los modelos anticipan otra oleada de frío de carácter histórico entre el 8 y el 11 de febrero.
¿Es motivo de preocupación el colapso del vórtice polar?
Aunque el término puede sonar alarmante, el colapso del vórtice polar no representa por sí mismo un riesgo directo o inmediato para la población. Se trata de un fenómeno atmosférico que ocurre en la estratósfera y cuyos efectos se reflejan principalmente en cambios de temperatura y patrones climáticos, no en eventos catastróficos repentinos.
Lo que sí implica es la posibilidad de episodios de frío más intenso, descensos bruscos de temperatura y condiciones invernales atípicas en algunas regiones. Por ello, se recomienda extremar precauciones ante el cambio brusco del clima.
Zonas arqueológicas en Morelos que visitar
