Muchas personas notan que, justo antes de una lluvia, durante una ola de calor o cuando cambia bruscamente la temperatura, aparece el molesto dolor de cabeza sin una razón aparente. Aunque suele parecer coincidencia, el clima sí puede influir en este tipo de malestares.
Y es que los cambios atmosféricos afectan al organismo de distintas maneras, especialmente en personas sensibles a las variaciones de presión, humedad o temperatura.
¿Cómo afecta el clima al dolor de cabeza?
Uno de los factores principales es la presión atmosférica. Cuando cambia rápidamente como antes de una tormenta o frente frío, el cuerpo puede reaccionar provocando tensión o migrañas.
Además, el calor extremo favorece la deshidratación, lo que también puede desencadenar dolor de cabeza, cansancio o sensación de presión.
¿Por qué el calor puede provocar migrañas o malestar?
Durante la temporada de calor, el cuerpo pierde líquidos más rápido mediante el sudor. Si no existe una hidratación adecuada, el flujo sanguíneo y algunas funciones del organismo pueden alterarse.
Además, la exposición prolongada al sol, el ambiente sofocante y los cambios bruscos entre calor y aire acondicionado también pueden influir en este tipo de molestias.
¿Cómo reducir el dolor de cabeza?
Mantenerse hidratado es una de las medidas más importantes, especialmente durante días calurosos o con cambios constantes de temperatura. Es por ello que se recomienda evitar la exposición prolongada al sol, asú como descansar correctamente y reducir cambios bruscos entre ambientes fríos y calientes.
Si el dolor es frecuente, intenso o viene acompañado de otros síntomas, lo ideal sería acudir con un especialista.
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