En medio de las altas temperaturas que se registran en gran parte del país, y en Morelos, cada vez es más común pasar del calor extremo a ambientes muy fríos en cuestión de minutos, ya sea por aire acondicionado, ventiladores o bebidas heladas. Pero lo que seguramente no sabes es que este contraste puede detonar un choque térmico, una condición que, en casos severos, puede poner en riesgo tu vida.
¿Qué es un choque térmico?
Aunque suele confundirse con un simple malestar, el choque térmico es una reacción del organismo ante cambios bruscos de temperatura que afectan su capacidad de adaptación.
Esto ocurre cuando el cuerpo pasa rápidamente de un ambiente caliente a uno frío, o viceversa, sin tiempo suficiente para regular su temperatura interna.
Por ejemplo, durante una onda de calor, el organismo está en un estado de alta exigencia, por lo que un cambio repentino puede alterar funciones como la circulación, la presión arterial y la temperatura corporal.
¿Cuáles son los síntomas de un choque térmico?
Los signos pueden aparecer de forma repentina y variar en intensidad. Sin embargo, entre los más comunes están:
- Sudoración excesiva
- Escalofríos
- Mareo o debilidad
- Dolor de cabeza
- Confusión o desorientación
- Náuseas
En situaciones más graves, puede provocar desmayos o complicaciones mayores si no se atiende a tiempo.
¿Cómo prevenir un choque térmico en temporada de calor?
Para evitarlo, se recomienda evitar cambios bruscos de temperatura. Si vienes de un ambiente muy caluroso, lo ideal es enfriarte de forma gradual antes de exponerte a aire frío intenso. Además, también es muy importante mantenerse hidratado, usar ropa ligera y evitar el consumo excesivo de bebidas muy frías inmediatamente después de estar bajo el sol.
Cómo mantenerse hidratado en temporada de calor
