Cuando era adolescente en el Sporting de Lisboa, los médicos detectaron que sufría de taquicardia, una condición en la que el corazón late más rápido de lo normal incluso en reposo. Esto ponía en riesgo su vida y hacía imposible que siguiera jugando al máximo nivel.
Cristiano fue sometido a una cirugía con láser para corregir el problema. El procedimiento fue exitoso y, apenas días después, volvió a entrenar con la misma disciplina que lo caracteriza.
De no haberse tratado, su carrera habría terminado antes de empezar. Gracias a esa intervención, Ronaldo pudo continuar y convertirse en uno de los futbolistas más importantes de todos los tiempos, con títulos en el Manchester United, Real Madrid, Juventus y la selección de Portugal.
La historia de Cristiano Ronaldo demuestra que incluso los grandes campeones enfrentan obstáculos. Su fuerza de voluntad y la ciencia médica le dieron una segunda oportunidad… que transformó al fútbol mundial.
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