El “girl power” hizo historia al convertirse en el primer equipo mexicano y latinoamericano en cruzar el océano Atlántico remando. Durante 45 días convivieron en un bote de apenas ocho metros de largo por metro y medio de ancho, enfrentando más de mil horas en altamar y todo tipo de riesgos propios de una travesía extrema.
Uno de los momentos más críticos ocurrió el último día del recorrido, cuando un pez marlín atravesó y perforó el casco de la embarcación, obligándolas a realizar reparaciones de emergencia en medio del océano para poder continuar.
Además del logro deportivo, la travesía tuvo un impacto social: permitió recaudar fondos para apoyar a dos iniciativas en Oaxaca, Sirenas de Natividad —un grupo de amas de casa de una comunidad pesquera— y el Fondo Guadalupe Musalem, que impulsa el desarrollo de mujeres indígenas.
¿Quiénes son las protagonistas?Andrea Gutiérrez, de 25 años, fue oficial de navegación y seguridad. Ha participado en dos ocasiones en la Travesía Sagrada, un reto de 70 kilómetros entre Playa del Carmen y Cozumel. Amante del mar, trabaja como marinera en veleros y catamaranes.
Ana Lucía Valencia, de 30 años, es consultora ambiental y responsable del equipamiento. Caminó sola de México a Canadá a través del Pacific Crest Trail, un recorrido de más de cuatro mil kilómetros. Es activista ambiental y actualmente cursa una maestría en estudios de la consciencia.
Eugenia Méndez, de 24 años, fue skipper y manager del proyecto. Ha navegado alrededor del mundo durante un año, acumulando más de 20 mil millas náuticas. Es cofundadora de Akampa, estudia biología marina y ha cruzado el Atlántico en dos ocasiones.
Lucila Muriel, de 33 años, es fotógrafa y narradora visual. Su trabajo documenta la belleza natural, así como la crisis ambiental y humanitaria. Radica en Baja California Sur, donde practica nado en aguas abiertas y senderismo.