La razón detrás de esta decisión ha conmovido al mundo deportivo: la pérdida de su hermano y los graves problemas de salud de su padre.
Con lágrimas en los ojos, Kampl se despidió de la afición del Leipzig minutos antes del partido contra el Bayern Múnich. A sus 35 años, decidió poner fin a una carrera marcada por su entrega y liderazgo en el mediocampo.
Kampl debutó en la Bundesliga con el Dortmund y desde 2017 se convirtió en referente del RB Leipzig, donde disputó más de 200 partidos oficiales. Su estilo dinámico y su capacidad de recuperación lo hicieron pieza clave en el club sajón.
Su retiro no se debe a la edad ni a una lesión, si no a un motivo personal que recuerda que detrás de cada jugador hay una historia humana. Hoy, el fútbol despide a un guerrero que eligió estar junto a su familia en el momento más difícil.
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