Ser “skinny” no es sinónimo de estar sano. Existe el TOFI (Thin Outside, Fat Inside), un término que describe a personas delgadas por fuera pero con exceso de grasa interna, aun cuando su apariencia proyecta salud.
Por otro lado, la sarcopenia —la pérdida de masa muscular asociada a la edad— no es inevitable: es totalmente prevenible. El momento clave para actuar es antes de los 30 años, porque el músculo que se construye en esa etapa puede conservarse a lo largo del tiempo, siempre que el cuerpo tenga un motivo para hacerlo.
Los dos principales protectores del músculo, en orden de importancia, son:
- Ejercicio de fuerza, al menos una vez por semana por grupo muscular.
- Dieta alta en proteína, entre 1.2 y 1.6 g por kilo de peso corporal al día.
La masa muscular no es solo estética: es el principal tejido encargado de la captación de glucosa, y una pieza clave para la salud metabólica presente y futura.