En un partido de la NBA, la atención no estuvo en los jugadores… sino en un perro llamado Scooby, que se robó el espectáculo con una jugada digna de las estrellas.
Durante un show en la cancha, Scooby tomó impulso y realizó una volcada de 360 grados, dejando al público boquiabierto. El video rápidamente se difundió en redes sociales, convirtiéndose en tendencia y demostrando que el talento no siempre viene de los humanos.
Los fanáticos celebraron la acrobacia con aplausos y gritos, mientras las cámaras captaban cada detalle. La NBA, acostumbrada a jugadas espectaculares, encontró en Scooby un nuevo protagonista que mezcla deporte y entretenimiento.
En cuestión de horas, el clip acumuló miles de reproducciones y comentarios. Muchos compararon la volcada de Scooby con las mejores jugadas de los concursos de clavadas, destacando su carisma y precisión.
Más que un truco, la volcada de Scooby es un recordatorio de cómo el deporte también puede ser espectáculo y diversión. Un perro que, con un salto, se convirtió en estrella de la NBA.