Minutos después de dejar el escenario, el ARTISTA eliminó TODO el contenido de su Instagram: borró publicaciones, quitó su foto de perfil y dejó de seguir a todos en su cuenta con más de 50 millones de seguidores.
Lejos de ser una “huida aterrorizada” como circuló en redes, este movimiento —que no fue acompañado de ninguna declaración oficial— ha encendido especulaciones entre fans. Algunos creen que es parte de una estrategia para anunciar nueva música o una etapa artística distinta; otros lo ven como una reacción a los comentarios que su show provocó en redes y medios.
Lo que sí es real es que el Instagram de Bad Bunny quedó completamente en blanco… y el internet no sabe si celebrar o volverse loco.
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