A pesar de ser millonario, Elijah Wood evita los lujos excesivos. Prefiere vivir en casas modestas, caminar por la ciudad sin guardaespaldas y mantener un perfil bajo en su día a día.
Wood también se ha destacado por su filantropía. Ha apoyado causas relacionadas con la infancia, la lucha contra el cáncer y proyectos culturales independientes. Su visión es clara: usar su influencia para aportar a la sociedad sin buscar protagonismo.
Más allá de la Tierra Media, Elijah ha demostrado su versatilidad en el cine:
- Eternal Sunshine of the Spotless Mind
- Sin City
- Green Street Hooligans
- The Last Witch Hunter
Además, ha prestado su voz en películas animadas como Happy Feet.
Elijah Wood es prueba de que la fama no tiene por qué cambiar la esencia de una persona. Un actor que combina talento con humildad, y que sigue construyendo un legado más allá de Frodo.
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