No es el único caso: otros artistas internacionales han enfrentado señalamientos similares en los últimos años
Uno de los casos más mediáticos fue el de R. Kelly, cantante estadounidense, acusado y condenado por delitos de abuso sexual y explotación de menores. Su proceso judicial marcó un precedente en la industria musical.
El rapero Chris Brown también ha enfrentado denuncias por agresiones, aunque en algunos casos las acusaciones no prosperaron en tribunales. El productor Dr. Luke fue señalado por la cantante Kesha en un caso que generó gran polémica en el mundo del pop.
Estos casos han abierto un debate sobre el poder, la fama y la vulnerabilidad de las víctimas. La industria musical enfrenta el reto de garantizar espacios seguros y transparentes.
Más allá de los nombres, lo importante es recordar que la música debe unir y nunca ser escenario de abusos. La justicia y la conciencia social son claves para transformar la industria.
Tres compositores mexicanos que marcaron la historia