Cada vez que lavas la ropa se van litros y litros de agua que podrían seguir siendo útiles. ¿Sabías que el agua gris de la lavadora puede reciclarse fácilmente para otras tareas del hogar?
Solo necesitas colocar una manguera o cubeta en la salida del desagüe para recolectarla. Esa agua —que contiene jabón, pero no grasa ni desechos sólidos— es perfecta para lavar patios, coches, banquetas o hasta el baño. Si usas detergentes biodegradables, incluso puedes regar plantas no comestibles o áreas verdes.
También existen filtros caseros o sistemas de reutilización que separan residuos y permiten aprovecharla mejor. Es una forma sencilla de reducir tu consumo y darle un respiro al medio ambiente.
Reciclar agua no solo es cuidar el planeta… también tu recibo.