Lo que debería ser un centro de vanguardia para la atención de urgencias y traumatismos en el corazón de la capital, se ha convertido en el reflejo de un sistema de salud que agoniza . El Hospital General Balbuena, ahora adscrito al esquema IMSS-Bienestar, opera bajo condiciones críticas donde la falta de equipo, personal e insumos básicos obliga a los médicos a tomar decisiones de vida o muerte “a ciegas”.
El vacío tecnológico: Dos años sin tomógrafo
Para un hospital que recibe diariamente a víctimas de atropellamientos, hechos violentos y traumatismos graves, la tomografía es una herramienta de supervivencia. Sin embargo, los testimonios del personal médico —quienes solicitan el anonimato y la distorsión de su voz por temor a represalias— revelan una realidad cruda: el tomógrafo no funciona desde hace dos años y medio.
“Cuando la vida está en peligro, se mete a quirófano o se toman decisiones a ciegas porque no contamos con el estudio. Se pone en riesgo la vida del paciente”, confiesa un médico especialista de la institución.