Con el aumento de las temperaturas, estos arácnidos buscan lugares frescos y oscuros para esconderse. Las viviendas se convierten en su refugio ideal: detrás de muebles, en zapatos, entre ropa o grietas en las paredes.
Las picaduras de alacrán pueden ser peligrosas, especialmente para niños y adultos mayores. En Morelos, los hospitales registran cada año cientos de casos durante esta temporada.
Autoridades y expertos sugieren medidas simples para reducir riesgos:
- Sacudir ropa y zapatos antes de usarlos.
- Mantener limpios y sellados los espacios de la casa.
- Evitar acumulación de escombros o madera cerca de la vivienda.
- Acudir de inmediato al hospital en caso de picadura.
La temporada de alacranes en Morelos nos recuerda que la seguridad empieza en casa.
Se han reportado 2,996 casos de picadura de alacrán en Morelos