El ambicioso proyecto ferroviario del Gobierno Federal, el Tren Maya, enfrenta una nueva ola de cuestionamientos técnicos y de seguridad. Expertos en ingeniería y medio ambiente han calificado la obra como un peligro inminente, advirtiendo que no solo representa un daño irreversible para los ecosistemas de la Península de Yucatán, sino que se perfila como un desastre potencial para quienes utilicen el servicio.
La alerta principal se focaliza en el segmento que conecta Tulum con Playa del Carmen, donde se han detectado hundimientos en los pilotes que sirven de base para el tendido ferroviario.
A través de tecnología de drones, se logró capturar evidencia de que personal de la obra realiza maniobras urgentes para estabilizar la estructura. Estos trabajos consisten en la colocación de soportes de metal provisionales, una medida desesperada para apuntalar cimientos que han fallado en su función primordial de soporte.